Sábado 20 de junio de 2009

 

      En un claro ejemplo de participación vecinal  muchas personas degustaron el sábado pasado en Alevia  la tradicional paella (20 Kilos de arroz), amén de pinchos  de todo tipo, en las inmediaciones de la capilla de San Antonio, próxima al mirador desde el que se tiene la panorámica más espectacular del concejo y al pie de la torre de Alevia , uno de los iconos  más significativos de Peñamellera , construida en 1951 con 22 m. de altura y cuyo reloj  marcaba la hora , cuando en nuestro valle el reloj era un artículo de lujo.

      Viendo la implicación de los vecinos en estas comidas populares en varios pueblos del  concejo uno se pregunta:¿ Cómo fue posible que decayeran hasta extinguirse  aquellas recordadas comidas campestres de Espioña y la braña de la Pipa en el Paisano? Quizás hoy se prefieran otros marcos, o nos hemos hecho más cómodos, o falte presentar las ideas con más entusiasmo…

     La fiesta comenzó con la Misa en honor de San Antonio en la capilla del mismo nombre, tradición esta muy arraigada en Alevia  desde tiempos inmemoriales, quizás por aquello de que dicen de él que es santo casamentero , también especializado en  encontrar objetos  perdidos y dado a recibir recompensas en metálico , aunque hoy prácticamente los cepos estén en deshuso.

      Las “puyas de San Antonio”, esa subasta popular de distintas cosas donadas por los vecinos , hizo que muchos volvieran a casa con variados productos.

       La fiesta contó con una estupenda carpa, aunque el tiempo acompañó , bar y también con la actuación del grupo de música y tradición Xaréu d'Ochobre,  grupo avilesino que con más de treinta miembros y veinte años de antigüedad extiende la cultura asturiana por todos los rincones del Principado, que dirige el viejo conocido José Palacios y en el que figura  como integrante Carmen, nieta de nuestro buen amigo José Peñalver (Gambín) y que por este motivo no es la primera vez  que este grupo actúa en el pueblo de Alevia.

La fiesta continuó  con el dúo Karma  hasta bien entrada la noche.

Aunque hoy la aventura de encontrar novio ya no es tan rígida y severa como antes,¡ VIVA SAN ANTONIO!